Cuando la diferencia se castiga: La Diversidad Cultural al servicio de un propósito mayor

Cuando tenía 13 años, en mis primeras clases de castellano en mi nuevo colegio, en un nuevo país, mi profesora solía saltarme cada vez que llegaba mi turno durante las lecturas en voz alta. La razón no era mi incapacidad de leer, sino mi acento venezolano, que según ella significaba que ‘no sabía hablar’ correctamente…