El coste político de no decidir (y la calma que sale cara)

A menudo, en conversaciones con equipos directivos, veo que, cuando sopesamos el impacto de una decisión, cuesta cerrar y avanzar. Aunque el criterio esté claro —y sepamos por qué debe ser así—, anticipar que lo que decidamos marcará prioridades, activará relatos y dejará a alguien incómodo, nos frena. Y es que una decisión no se…